Bellavista. Diseño del techo de palio para María Santísima del Dulce Nombre

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La Hermandad de Bellavista ha presentado el diseño del techo de palio de María Santísima del Dulce Nombre, obra de Alvaro Abril, de tisú bordado en plata, sedas e incorporando el uso de vidrieras ornamentales en el lenguaje del palio sevillano.

Según la descripción, es la más abigarrada de las composiciones, un efecto de tapiz de color que se estudia para arrojar las posibilidades lumínicas que tanto la luz propia del recorrido procesional como los reflejos y destellos de la candelería han de intervenir en el conjunto. Se trata de una recreación de los interiores decorativos modernistas, con una concepción basada en tres planos. La doble cenefa y el centro o gloria del techo de palio.

Los principales recursos utilizados en la primera cenefa, interpreta la punta de lanza del Art-Nouveau y su inspiración esencial se expresa a través de las formas vegetales sinuosas que interpretó el mobiliario diseñado por Emile Gallé. Es una celosía floral y de curvas sinuosas que abrazan 8 espacios, donde rompe la dinámica curva. Las cuatro piezas de las esquinas, son los abanicos de ondas y las cuatro de los espacios centrales, más geométricas. Con todo ésto se consigue unificación de disciplinas, combinación cromática y línea curva y sinuosidad expresiva.

En base a un enorme festón de líneas de látigo se enmarcan 6 tondos de orfebrería que no son más que vidrieras ornamentales en juego con las 4 placas de ondulación de las esquinas. Esto da paso a una segunda cenefa de serpentina que enmarca la gloria, el espacio central, compuesto por 7 vidrieras plomadas con los 7 Dolores de María que emanan del corazón traspasado de puñales. El octavo espacio es una placa vidriada decorativa y los fondos son elementos de vitrial cromático para componer el emblema del Ave María.

El juego propio de la primera cenefa, la perimetral, se ha concebido con idea de que arrojar un dinamismo en contraste con la segunda. Hay dos percepciones de los espacios: una visión de conjunto, a manera de tapiz floreale; una segunda donde se perciben los tres espacios.

Desde afuera hacia adentro, y con una lectura de izquierda a derecha, el orden que sigue es:

La Profecía de Simeón o la Circuncisión de Cristo, La Huída a Egipto, La Pérdida del Niño Jesús en el Templo, Encuentro de María con Jesús en la Calle de la Amargura, Crucifixión de Jesús, Descendimiento de la Cruz y Entierro de Jesús.

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