En la tarde del jueves 27 de junio y tras la celebración de la tradicional eucaristía de fin de curso cofrade tuvo lugar en la capilla de la hermandad la presentación de los actos del Bicentenario de la hechura de Nuestra Señora de la Esperanza, que corrió a cargo de Óscar Gómez.

Momento destacado del acto fue la presentación del logo del Bicentenario, obra de la artista May Perea Cabello. Tras desvelar la obra, la autora explicó el significado y contenido del logo, indicando que «hemos optado por un Isologo, símbolo y texto enlazados e indivisibles entre sí, para que pudieran funcionar junto a la marca de esta hermandad o por separado, sin necesidad de añadir nuevos textos que cambien la visión completa como hermandad.
El símbolo lo componen, a modo de manchas o sombras, la silueta de Nuestra Señora de la Esperanza, sacada de la galería fotográfica de Jesús Romero, al que debo agradecer su disposición a cederme su obra para continuar la mía. Como veis, estas manchas conforman los rasgos más característicos de su rostro; la caída de sus párpados, la forma de corazón de sus labios gruesos o el maravilloso hoyuelo de su barbilla.
Estas manchas se han simplificado al máximo sin desvirtuar su imagen. Se realizan con líneas desiguales para aportar vitalidad en la forma imitando los trazos gestuales que realiza un artista al pintar con tinta china y pincel.
La silueta se ha colocado en composición abierta a la izquierda para no cargar de elementos el símbolo ni ser redundante.
Como elemento corporativo y compositivo de la hermandad se ha utilizado la Cruz Trinitaria y sus colores corporativos. Su forma imita un posible brochazo de pintor a modo de ilustración. Esto encaja con la idea de la efemérides que celebramos, el momento de creación artística, y equilibra los elementos visuales.
Entrelazado con esta cruz encontramos el último año de conmemoración 2020, con un tipografía moderna pero de trazo desigual que aporta fuerza y energía con su gestualidad.
A modo de línea de tierra tenemos integrado el logotipo Bicentenario, también entrelazada con la cruz. Elemento indispensable que nos transmite el mensaje. Su tipografía es manuscrita y movida; característica que ofrece un plumín de la época del autor y los papeles rugosos que se usaban entonces. Su color es el que derrama el vástago de la cruz de la que sale. Todos estos elementos quedan recogidos por un cuadro delimitador que ayuda a contener y aporta actualidad y movimiento al colocar algunos elementos salientes.
El formato es cuadrado para favorecer su uso en redes sociales. Para ayudar en la maquetación de los diferentes soportes, se ha creado una versión en escalas de grises, en vez de una versión blanco y negro, ya que ésta podría acontecer pérdida del mensaje. La versión de marca al agua es la escala de grises en un 20% de opacidad para crear una trama de fondo en caso necesario.»

Despidió el acto el Hermano Mayor, Juan Manuel Piñas, agradeciendo el trabajo realizado por la artista e indicando que se sigue trabajando en cerrar nuevas iniciativas para el Bicentenario, por lo que el calendario que se ha presentado está aún abierto.