El pasado viernes 7 de febrero, la Asociación de Fieles del Cristo de los Desamparados del Santo Ángel celebró un asamblea extraordinaria.

En él se ha anunciado que el crucificado realizará su salida procesional el próximo Sábado de Pasión por las calles del casco histórico de la ciudad.

Tal y como ha confirmado el propio prior del Santo Ángel, Juan Dobado, el recorrido que realizará la cofradía será el siguiente: Rioja, Sierpes, Cerrajería, Cuna, plaza del Salvador, Francos, Placentines, Cuesta del Bacalao, Alemanes, García de Vinuesa, Castelar, Gamazo, Padre Marchena, Doña Guiomar, Zaragoza, Carlos Cañal, Méndez Núñez, plaza de la Magdalena, Rioja y entrada a su sede.

El paso estará comandado por los hermanos Villanueva y estará acompañado musicalmente por la Sociedad Filarmónica del Carmen de Salteras: “Será un repertorio solemne, y con marchas que llegaron a ser interpretadas en 1916. La propia formación está preparando un repertorio extraordinario para esta ocasión”, enfatizó el propio Dobado

Este crucificado realizará su salida con el paso adquirido a la Hermandad de Pusillus Grex, de la localidad gaditana de Sanlúcar de Barrameda. Pertenecía anteriormente a la Hermandad de Jesús Nazareno del propio municipio.

Tanto el canasto como los respiraderos son dorados, y ha sido realizado por el taller de González y Ortiz, y cuenta con diseños y trabajos de Pérez Calvo y Guzmán Bejarano e imaginería de Luis Ortega Bru. Datado en la década de los 60, fue restaurado por esta corporación sanluqueña en la Semana Santa de 2011. Estas piezas en la actualidad están siendo restauradas por el taller de los Hermanos Caballero.

Por otra parte, contarán con una nueva parihuela para esta ocasión y los candelabros que se utilizarán serán los de la Hermandad del Carmen de Calatrava.

Dobado ha destacado que será presentado en un acto público el próximo sábado 23 de febrero: “En este acto además el propio Carmen de Salteras realizará un concierto de marchas procesionales”.

La talla representa a Cristo crucificado clavado en una cruz arbórea mediante tres clavos, con la herida de la lanzada en el costado derecho. Muestra un leve descolgamiento respecto al travesaño horizontal de la cruz. Tiene la cabeza inclinada hacia su lado derecho y hacia delante con el mentón apoyado en el pecho. Esta postura origina un pliegue en el cuello que el escultor realiza con gran realismo.

La imagen fue sometida en el año 2008 a una profunda restauración acometida por el IAPH, poniéndose de manifiesto la rica policromía de la corona con matices de color verde, simulando las ramas que aparecen sujetas entre sí por una especie de cintas también talladas en madera. En esta intervención se llevó a cabo la consolidación de fisuras y reposición de pérdidas de soporte, y la sustitución de la cruz de madera por otra de iguales características al presentar una importante deformación en el travesaño horizontal.

Se trata de la última obra del imaginero alcalaíno de un crucificado muerto realizado en el año 1617, permaneciendo siempre en el templo carmelita. La mayor parte del tiempo ha estado ubicado en la capilla del sagrario, desde el siglo XVIII, junto a Jesús Sacramentado. A finales del siglo XIX y durante varias décadas procesionó en la Semana Santa hispalense con la Lanzada cuando la corporación residía en el templo de la calle Rioja, hasta el año 1914.

Cabe recordar que en el año 2017 realizó una salida extrardinaria en rogativas, con el paso del Cristo de la Salud de San Bernardo y con los sones de la Sociedad Filarmónica de la Oliva de Salteras.

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